Otoño es tiempo de ocres, dorados y rojos en un bosque de duendes y perfumes. Naturaleza a pleno. Tiempo para descubrir nuevas sensaciones, tiempo para disfrutar experiencias inolvidables… ¡en San Martín de los Andes!

Montañas, lagos y bosques

San Martín de los Andes invita a los placeres más variados: caminatas por el bosque, paseos a orillas del lago, un delicioso chocolate por la tarde, y el encanto de sus pequeños restaurantes con exquisiteces de la cocina patagónica.

Sin dudas, para muchos, San Martín de los Andes es sinónimo de nieve y esquí. Sin embargo, las montañas, los lagos y los bosques conforman durante el resto del año una maravillosa variedad de postales según la estación, de una increíble belleza y magnetismo.

Situada a orillas del Lago Lácar, a 640 m.sn.m. y a sólo 40 km de la frontera con Chile, la ciudad fue fundada en febrero de 1898 -aunque hubo un emplazamiento anterior muy cerca del actual-. Sus inicios fueron los de un asentamiento militar que consolidaba la soberanía argentina en la región. En aquellos años la actividad principal era la explotación de la madera, quizás dando lugar a sus bellas construcciones típicas de montaña. Luego, en 1937, con la creación del Parque Nacional Lanín, comenzó la actividad turística, convirtiendo a San Martín de los Andes en el centro turístico más importante de la provincia de Neuquén hoy en día.

Los lagos, ríos, cascadas y montañas hacen de este lugar un paraíso para el viajero. El Parque Nacional Lanín contiene especies vegetales únicas por su belleza e importancia ecológica, pues gracias a su variedad climática, de relieve y suelos, brinda un escenario inigualable para el desarrollo de casi todas las especies de árboles del bosque andino. Hacia el norte, en la zona comprendida por los lagos ñorquinco, quillén, rucachoroy y tromen, hay bosques de araucarias puros o mixtos con lenga y ñire. En las regiones central y sur, desde el lago Huechulafquen hasta el lago Hermoso por la ruta de los Siete Lagos, en cambio, predominan los bosques mixtos de raulí, roble pellín y coihue. Y en el extremo sur, entre los lagos Meliquina y Filo Hua Hum, el ambiente es de transición, alternando bosques de ciprés con pastizales.

otoño san martin de los andes

Colores, perfumes y sabores

La llegada del otoño provoca una verdadera explosión de colores en los bosques atrayendo a turistas de todo el mundo, especialmente aficionados a la fotografía y el paisajismo. En principio, los álamos de la zona precordillerana antes de perder sus hojas debido los fuertes vientos, toman un color amarillo intensísimo, increíble. Luego, las lengas y los ñires que cubren las laderas de la cordillera, adquieren una coloración roja. Un auténtico festival de colores se produce en el bosque, donde se mezclan desde el rojo furioso hasta el verde pasando por toda la gama de rojizos, marrones, ocres y dorados imaginables.

san martin de los andes 3Este paisaje otoñal es tan mágico que ofrece todo el tiempo una postal nueva, ya que literalmente varía día a día. En San Martín de los Andes, el otoño brinda un espectáculo único. Realmente es una de la épocas más recomendables para visitar la zona, si no la mejor. Si miramos hacia el lago Lácar, a la izquierda se ve el imponente paredón de roca negra del cordón del Chapelco, en el que aparecen las primeras nieves, y debajo una deslumbrante franja de vegetación roja parece querer ascender hasta las cumbres. A la derecha del lago, se halla el cerro Curruhuinca, en el que todavía predominan los verdes, mientras que cada mañana insisten en imponerse amarillos y rojos, haciendo totalmente perceptibles las variaciones en el paisaje.

La espectacular policromía natural del bosque andinopatagónico en otoño sólo se compara con la extraordinaria variedad de colores y aromas de las flores silvestres en primavera. El rojo de los notros y los quintrales, el amarillo de las calceolarias y el michay, el anaranjado y violeta de las mutisias y aljabas, fucsias o chilcos, se combina con más flores introducidas por el hombre y que se han diseminado por el parque, tales como el amarillo de las retamas, el rosado de la rosa mosqueta o el lila, azul, rojo o blanco de los lupinos. Muchos de ellas, llegado el verano, crean un mundo de sabores regalando una interminable y exquisita lista de frutos del bosque, como sauco, mosqueta, michay, calafate, dulcísimas frutillas, frambuesas y grosellas, y hasta cerezas y guindas.
A fines de abril es la época de lluvias y los piñones de araucarias están listos para ser recolectados. Es el momento ideal para ir en búsqueda de hongos comestibles silvestres, que se encuentran en cantidades debajo de los pinos. Una actividad que requiere paciencia y un conocimiento experto, ya que no todos los hongos son comestibles.

Mucho para ver y hacer

Desde San Martín de los Andes se puede visitar Quila Quina, Mirador Arrayán, cerro Chapelco, Hua-Hum, lagos Lolog y Epulafquen, lago Huechulafquen y volcán Lanín, Villa la Angostura, Paso Córdoba y lago Traful. Además, es punto de llegada y partida del Camino de los Siete Lagos, que une a esa ciudad con San Carlos de Bariloche a través de 184 km de espectaculares paisajes de lagos, montañas y magnífica vegetación.

Pero te vamos a contar sobre estos lugares en otra oportunidad. Por ahora, si estás pensando en viajar en otoño, entusiasmate con San Martín de los Andes!!

2 Comentarios

  1. Me gustaria saber cuando es otoño en San Martin de los Andes en que mes.Quiciera ir una semana antes de que empiese.

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