Seguimos recorriendo el sudeste asiático acompañados por el relato de Nolberto Pezzati. En esta oportunidad: Camboya, un destino que despierta al turismo internacional colmado de propuestas singulares.

De cara al futuro

Camboya es un país del Sudeste Asiático situado al sur de la península de Indochina. Limita con Tailandia, Vietnam, Laos y el Golfo de Siam, y la mayor parte de su territorio es atravesada por el río Mekong. Aunque pobre, es un destino muy hermoso, que recién se está iniciando en el turismo internacional.

Su población, menos densa que la de Tailandia o Vietnam, expresa esperanza. Es que se trata de un pueblo que ha sufrido mucho, no solo guerras, sino un genocidio devastador que terminó con un tercio de los habitantes. Sin embargo, ellos siempre están dispuestos a brindar una cálida sonrisa y atender a los turistas con gentileza. En los últimos años se han establecido hoteles de cadenas internacionales, restaurantes, y coquetos negocios que demuestran la decisión de los camboyanos de olvidar su terrible pasado y mirar al futuro con determinación.

camboya

Experiencia en lago Tonle Sap

“Con Bangkok Airlines volamos desde Yangón, Myanmar, hacia Siem Reap Camboya. Esta es la ciudad más turística del país, puerta de entrada a los famosos templos de Angkor. Pero nuestra primera visita fue al lago Tonle Sap, un verdadero espectáculo de la naturaleza, 15 km al sur de Siem Reap.

Es el lago de agua dulce más grande del sudeste asiático y constituye el alma de la industria pesquera de Camboya. Durante la temporada de lluvias (junio a octubre), el lago se llena con agua que fluye desde el río Mekong y llega a alcanzar los 10.000 kilómetros cuadrados. El bosque inundado que rodea el borde del lago actúa como refugio de una gran variedad de especies aportando a la biodiversidad de la región. Más de 300 especies de peces de agua dulce, así como serpientes, cocodrilos, tortugas y nutrias viven en estas aguas. Además de casi 100 variedades de aves acuáticas de increíble belleza.

Recorriendo este paraíso en una barcaza típica, uno de los jovencitos pertenecientes a la tripulación nos ofreció un masaje que Paula aceptó. Conclusión: ¡No se lo pierdan! Van a terminar sorprendiéndose y disfrutando de la técnica maravillosa de estos masajes.

A medida que avanzábamos con la barcaza íbamos descubriendo casas “flotantes” construidas sobre palafitos o pilotes a la vera del lago, que van cambiando de lugar de acuerdo al nivel de las aguas. Se trata de “granjas piscícolas”, que se dedican a la cría de peces para sostener y mejorar la producción pesquera. Aquí pudimos observar de cerca la vida de los habitantes, adentrándonos en su cultura y en su cotidianeidad, que incluyen hasta la cría de ¡cocodrilos!

Es difícil describir la emoción al darnos cuenta de que, en ese momento, éramos los únicos foráneos que se encontraban en medio de estos pobladores, que nos recibían con toda gentileza, y nos permitían conocerlos y tomar contacto con su entorno y sus costumbres, tan diferentes de las occidentales…”

lago camboya

Banteay Srei, la ciudadela de las mujeres

“Enterrado en el corazón de la selva camboyana y a los pies de la ciudad de Siem Reap se encuentra el sitio arqueológico de los templos de Angkor, un complejo monumental con más de cien templos y palacios, construidos entre los siglos IX y XIV. El mayor y más conocido de ellos, y también el mejor conservado, es Angkor Wat, que se ha convertido en el símbolo del país e incluso tiene su lugar en la bandera nacional de Camboya

La siguiente visita de nuestra travesía fue otra de estas edificaciones: Banteay Srei, un templo pequeño y encantador, una obra artística de indiscutible belleza. Se la denomina “joya del arte jemer o khmer” entre otras razones por la intrincada decoración tallada en arenisca roja que decora sus paredes; y debería ser una visita imprescindible entre los famosos templos de Camboya. En este caso, dedicado al dios hindú Shiva, cuyas figuras masculinas y femeninas talladas en los nichos se ejecutan exquisitamente en estilo y proporción. Se trata del templo más indio de todos los de Angkor.

banteay srei camboya

Otro de los más destacados del lugar, y uno de los más grandes, es Ta Prohm, “devorado” por la selva, y así lo encontraron los exploradores franceses a finales del 1800 cuando se toparon con estas construcciones. Las grandes raíces de los inmensos árboles de banyan estrangulan parte de las paredes y pasillos de piedra del templo, que queda literalmente “abrazado” por la jungla.

Finalmente, llenos de asombro y sensaciones, dejamos Siem Reap, una ciudad sin dudas memorable, para dirigirnos a Vietnam. ¡Hasta la próxima aventura!”

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